Gervonta Davis y Lamont Roach Jr. protagonizaron un polémico empate en Nueva York, que dejó a aficionados y expertos debatiendo sobre el resultado. El combate por el título mundial ligero de la AMB dio un giro inesperado en el noveno asalto, cuando Davis recibió un rodillazo.
"Tank" Davis, el gran pegador nativo de Baltimore, subió al cuadrilátero como favorito frente a Roach Jr, que había subido del peso superpluma para esta oportunidad. El combate resultó ser más competido de lo que muchos esperaban, con Roach intercambiando golpes con eficacia contra el famoso artista del nocaut.
El momento crucial llegó en el noveno asalto. Davis se arrodilló de repente y se retiró a su esquina, alegando que la grasa de una reciente peluquería le había entrado en los ojos. El árbitro Steve Willis no hizo el recuento, una decisión que ahora está bajo escrutinio.
El ex campeón de los pesos pesados Mike Tyson opinó sobre el incidente. En una entrevista con Sports Illustrated, "Iron Mike" declaró:
"Sí, deberían haberle quitado el punto. Independientemente de lo que tuviera en los ojos, si se arrodilló, deberían haberle quitado el punto. Lo que pidieran las reglas".
La opinión de Tyson echa más leña al fuego de la polémica. Si el árbitro hubiera puntuado el noveno asalto 10-8 a favor de Roach, el aspirante habría ganado por decisión unánime y reclamado el cinturón de la AMB de Davis.
El equipo de Roach apeló el resultado ante la Comisión Atlética del Estado de Nueva York, pero su petición fue rechazada. Ahora, ambos púgiles parecen dispuestos a ajustar cuentas. La PBC está trabajando en la organización de una revancha inmediata, prevista en principio para finales de junio.
El inesperado empate y el polémico incidente de la rodilla han convertido lo que parecía una defensa rutinaria del título en uno de los combates más comentados del año. Sin duda, los aficionados al boxeo estarán muy atentos cuando estos dos se suban de nuevo al cuadrilátero.